jueves, 13 de octubre de 2016

Proceso sanador

Proceso sanador
Cuando lo amerita el caso, tenemos una red de
médicos y centros a donde acudir. El aviso a los
padres es el primer paso.

Pero en general, para lo primero que “aprovechamos
la visita que recibimos de los niños y jóvenes
que llegan con alguna dolencia, es para reforzar
su conciencia de cuerpo”.

Apoyar a los niños a disfrutar del hecho de sentir
la vida latiendo en ellos, de darse cuenta que
crecen, saber que el cuerpo es lo suficientemente
inteligente y todos sus órganos tan solidarios que
se asisten mutuamente; así como auxiliar en los pequeños
accidentes que les ocurren, en los dolores
que como llamado interno se presentan para descubrir
un problema mayor, o como aviso de que
una situación emocional o una contradicción interna,
reclaman solución, es nuestra tarea, con el
equipo de salud de la Unidad Educativa.

- Por eso, el diálogo es crucial para comprender
el origen y las condiciones del entorno,
familiar, en el grupo escolar, así como para
reforzar el conocimiento de su esquema corporal
y darse cuenta del estropeo inconsciente
que pueden estar haciendo a su cuerpo.

- El entrar en contacto consigo mismos, por la
respiración, por los ejercicios corporales para
traerlos a su presente, por la irradiación energética.
- Potenciar el agradecimiento por la vida y por
su cuerpo que encierra su ser total: físico,
emocional, mental, espiritual.

- Así como potenciar el deseo de estar bien, y
tomar la decisión de cuidar mejor de su salud,
su alimentación, evitar la violencia en el
juego, en las relaciones con los demás.
- Darse cuenta de la situación familiar para
buscar conjuntamente las soluciones.

- Comprender el origen de su comportamiento,
para poder, no solo buscar el cambio de
tal o cual actitud, sino comprender la programación
recibida en la primera etapa de su
vida (0-7 años), o las dificultades que se tuvo
y poder soltarlas, trascenderlas, perdonarlas,
desde la constatación que ellos pueden
ahora amar y aprender a cuidar su vida.

- Complementar la información con el diálogo
con los padres, muchas veces es necesario,
para comprender todo el entorno y también
comprometer a los padres en la atención no
solo de las necesidades de alimentación y
de la vigilancia del niño para que cumpla los
deberes del colegio, sino en su crecimiento
integral, diferente según el lugar que ocupa
entre los hermanos, sino ante todo, comprometerlos
en una relación respetuosa entre
todos los miembros de la familia. 

Muchas veces llegan a descubrir la necesidad de cambiar
ellos mismos como padres, para lo que
también hay apertura, cuando ellos se dan tiempo.

- Enseñarles a defenderse, encontrar un pequeño
espacio para resguardar su salud
mental en situaciones extremas, como en
el caso de la separación de los padres, que
muchas veces, al separarse entre ellos, hacen
pagar el precio a los hijos y resentidos,
les privan a los hijos de al menos una llamada
periódica, una visita.

“Les pido, por favor, que no hablen mal de
mi mamá, en mi presencia” fue la fórmula encontrada
con una pequeña que al separarse
los padres quedaba al cuidado de familiares
paternos, que la hacían sufrir con sus comentarios
negativos sobre la madre. Llegó a contarme
alegre que le escucharon y al menos
ya no sufre por eso.

- El cariño sincero que potencie su seguridad
interna, en el abrazo que al concluir el diálogo
se da y que el niño sabe lo puede tener
cuando él lo quiera, se manifiesta en la carrera
que desde cualquier ángulo del patio
ocurre, para abrazarnos; o el “¡Hola, compa!,
que desde lejos escucho y me encuentro
con unos ojos brillantes que me miran.

- La aplicación de la “terapia cráneo sacral”,
cuando es preciso y hay tiempo, en la que
se les asiste para “recobrar la salud que nunca
se pierde”, en la que el asistido y el asistente
se colocan desde su ser interno en una
“presencia total”, en donde la percepción y
la intención juegan papeles fundamentales
en los dos seres en comunión al servicio de la
vida. El resultado siempre es la paz profunda
y un saber qué hacer para mejorar su salud.

- El relajamiento corporal y mental también
es necesario en algunos casos para retomar
el rumbo. Se les guía para relajarse. La meditación
guiada es la conclusión en algunos
casos, para quitar los miedos, perdonar, descubrir
sus potencialidades, mejorar su autoimagen,
aprender a conectarse con su ser interior.

- El amor a la naturaleza de quien somos una
manifestación, y la conciencia de la fuerza,
el amor, la alimentación que nos provee, y
especialmente, su belleza que nutre nuestro
espíritu, es un elemento fundamental del
sentir la vida dentro y alrededor de sí, como
primer elemento de su propia seguridad. 

Mirar el horizonte y toda la vida dentro de él,
para abrirse, especialmente cuando atados
a sentimientos o pensamientos esclavizantes,
no se sabe qué hacer. “Abrirse, respirar, sentir
la vida palpitando dentro,” es el recurso inmediato,
antes de escuchar dentro de sí la
recomendación de Teresa de Avila “Nada te
turbe, nada te espante, todo se pasa…”.

- A veces es necesario un recordatorio: pequeños
tiras de papel plegadas en cuadros,
son dibujadas, : con los símbolos de la fuerza
de su cerebro lógico, emocional, operativo,
con las palabras claves de atención, admiración,
decisión, que hay que desarrollar,
según el caso específico de lo que quieren
mejorar, o cuya falta está al origen de sus dificultades;
decretos con los que van a apoyar
a su atención y reforzar sus propósitos escritos
claramente como tarea a ejecutar. 

Algunos llevan su “ayuda memoria” en el bolsillo, 
otros dicen que lo tienen debajo de la almohada
para leerla todas las noches. La auto-observación,
es el primer compromiso del que
hablamos cuando volvemos a tratar sobre su
proceso de mejoramiento.

- Un canto, una poesía, complementan a veces,
esta atmósfera de asumir su propio crecimiento
de la conciencia, la afirmación de
su identidad personal y cósmica, como este poema:

RAYO DE LUZ
Yo soy una partícula de infinito
asentada en la tierra.
Soy materia vital, hago elecciones,
pienso, discierno y amo.
Yo vivo y muero de diversas formas
mas siempre estoy presente,
porque el rayo de luz que me atraviesa,
es el mismo que mueve el universo.
¿De qué me di cuenta en este momento?,
¿Qué sentimientos afloraron y cómo me siento?,
¿Qué voy a hacer? Son siempre las preguntas de
evaluación al finalizar . Ellos como gestores de su
propio mejoramiento es una afirmación frecuente
sobre el proceso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario